Pared No Comments
Como ya lo había mencionado en una entrada previa, sigo con mi vida en el DF, la verdad es que no he conocido mucho de él, estoy viviendo en la zona Norte muy cerca del IPN, Unidad Zacatenco y me creerán que a pesar de ya llevar aquí mas de 5 meses no lo se salido a conocer, nada que no sea Lindavista, Zacatenco y la central del Norte, resumiendo un poco.
Tengo un trabajo de residencias profesionales encima que pareciera interminable, por jefe un Doctor en Ciencias/Investigador reconocido (si no lo menciono sus títulos se enoja
) con muchas exigencias de ultima hora y un carácter muy especial, lo chido es poder contar con muy buenos amigos tanto en la escuela, como en la casa, el señor Vaca y el Señor Lion, que me han ayudado a entender la vida Capitalina a este nuevo chilango incomprendido (osea yo).
Yendo mas al grano, y es que me aprovechaba esa introducción para reponerme emocionalmente, hoy aprendí lo que es la pared, escuchense truenos y relámpagos al decir “la pared” , por que realmente es algo que temer.
Como recordarán en la entrada de la clase de strech, fuí a una clase de prueba, y resumiendo lo siguiente, me decidí y me enlisté en la clase
, para ahora ya se que la instructora se llama Edith, y es egresada de UPIICSA.
Las clases han sido complicadas, divertidas y revigorizantes entre otras cosas, ahora que empiezo a notar un gusto de nuestra instructora por hacer sufrir a tres individuos
, completamente una relación encantadora la nuestra.
Pero el día de hoy conocí lo que solo había escuchado, la pared (sonidos por favor!), la famosa pared es un ejercicio de estiramiento que consiste en abrir las piernas lo máximo posible mientras estas acostado haciendo un ángulo de 90° contra la pared, quedando tus piernas recargadas sobre la pared, la posición por si misma no requiere ningún tipo de entrenamiento especial, sin embargo el abrir tus piernas al máximo me hizo sentir como en labor de parto, no se como se siente pero, en mi masculina imaginación supongo que así es, el ejercicio consiste en que una vez que se llega al máximo, se mantiene así por un momento, en ese lapso Edith, corrige nuestra posición y así mismo vigila que la postura sea la correcta.
Después de unos 5 minutos, te toma de los tobillos con la espalda hacia la pared y comienza a abrir las piernas en cuestión, lo que te hace sentir lo que es amar a dios en tierra de indios, coloca tus piernas sobre la pared de manera que no se muevan de la nueva postura y así se repite durante 5 ocasiones cada una con mayor apertura que la anterior, resultado…
Maldices (en tu mente, la mayor parte del tiempo), te retuerses, y la frase mas repetida en esos 20 minutos es -ya no!, así ya!-, existe un constante dolor, si te mueves duele, si no te mueves igual duele!
Al termino de tan hermosa experiencia y con tus piernas abiertas a mas de lo que podrías soportar por voluntad propia, la orden es cerrarlas, así es, cerrar las piernas. Lo mas lógico seria que fuera sencillo, pero… no lo es!
Requieres de toda la energía posible para tan solo comunicarte con tus piernas, y el abrirlas es otro momento de gran regocijo. Quedé muy con mi hombría muy mermada, apenado con Edith, por todas mis suplicas y gestos rogando por no continuar.
Se que en esta entrada quedo muy mal parado y la verdad es que me sentí violado durante y después de esta linda experiencia, cosa que en el trascurso del día esta pasando, afortunadamente.
Pero la verdad que, de ahora en adelante, mis respetos para todas las mujeres que han pasado por labor de parto. Tienen mi admiración.
.
Creo que es algunas de las cosas que reservaré para contarlas a mis nietos (si llego a tener) o tal vez ellos la lean y no pueda dar mi versión donde hacia los ejercicios al estilo de Jean-Claude Van Damme, y dejaba impresionada a mi instructora
, lastima!
La pared otros de esos condimentos que le dan sabor a la vida (con dolor incluido) =), nos leemos en la próxima pasenla genial.









